Un carácter, muchas voces
El numeral 一 (uno) es el carácter chino más simple: un único trazo horizontal. Y sin embargo, a lo largo del mundo sinográfico se pronuncia de maneras llamativamente distintas: yī en mandarín, yat en cantonés, it en hokkien/min, yit en hakka, iq en wu (shanghainés), ichi/itsu en japonés, il en coreano, nhất en vietnamita. Cada lectura es un fósil fonológico del chino que se hablaba cuando esa lengua lo tomó prestado.
Tabla comparativa: 1–10
- Mandarín (zh): yī, èr, sān, sì, wǔ, liù, qī, bā, jiǔ, shí
- Cantonés (yue): yat, yi, saam, sei, ng, luk, chat, baat, gau, sap
- Min Nan (nan): it/tsi̍t, jī/nn̄g, sam/sann, sì, gōo, la̍k, tshit, peh, káu, si̍p/tsa̍p
- Hakka (hak): yit, ngi, sam, si, ng, liuk, chhit, pat, kiu, sip
- Wu / shanghainés (wuu): iq, gni, se, sy, ng, loq, chiq, paq, cieu, zeq
- Japonés go-on 呉音: ichi, ni, san, shi, go, roku, shichi, hachi, ku, jū
- Japonés kan-on 漢音: itsu, ji, san, shi, go, riku, shitsu, hatsu, kyū, shū
- Coreano (ko): il, i, sam, sa, o, yuk, chil, pal, gu, sip
- Sino-vietnamita (vi): nhất, nhị, tam, tứ, ngũ, lục, thất, bát, cửu, thập
La alineación Tang – cantonés – vietnamita
Lo más llamativo es con cuánta fidelidad el cantonés y el sino-vietnamita conservan la fonología de la dinastía Tang (618–907). Ambos mantienen las oclusivas finales (-t, -k, -p) que el mandarín ha perdido. Compárese: cantonés yat / sino-vietnamita nhất frente al mandarín yī. El sur de China y el norte de Vietnam absorbieron el chino literario en época Han y Tang; los dialectos del norte que dieron lugar al mandarín perdieron después esas oclusivas por cambio fonético interno — para cuando apareció el diccionario de rimas Zhongyuan Yinyun (1324), la vieja oposición -p/-t/-k ya se había desplomado y las sílabas del tono entrante se repartían entre los demás tonos.
El sistema de dos capas del Japón
Los 呉音 (go-on) — pronunciaciones wu — llegaron por la península coreana en los siglos V y VI y reflejan la fonología del sur de China. Los 漢音 (kan-on) — pronunciaciones han — se importaron directamente de Chang’an, capital de los Tang, por las embajadas japonesas de los siglos VII a IX. Una tercera capa, los 唐音 (tō-on), llegó con el budismo zen desde la China Song y Ming. En los números domina el go-on en el habla cotidiana: ichi, ni, san, shi, go, roku, shichi, hachi, ku, jū.
El número de la muerte: 四 = 死
En japonés — y en todo el mundo sinográfico — el 4 arrastra una sombra. En go-on, 四 se lee shi, idéntico a 死 (shi, muerte). De ahí una tetrafobia extendida: los hospitales se saltan la habitación 4, los edificios omiten la cuarta planta, los estuches de regalo evitan los grupos de cuatro. La lectura japonesa nativa yon (del japonés antiguo) se prefiere a menudo para esquivar el augurio.
Numerología cultural
El ocho (八, bā) es el número más afortunado de la cultura china porque suena como 發 (fā, prosperidad). El seis simboliza que todo fluye (六六大順) y el nueve suena como 久 (jiǔ, longevidad). El cuatro, en cambio, se evita en todas partes — en algunas regiones también se temen por igual el 14 (suena a: querer morir) y el 74 (morir sin remedio).