Los cuatro antepasados
Hacia el siglo VII d.C. — en la época del diccionario de rimas Qieyun (切韻), compilado en 601 bajo los Sui y convertido en norma por la dinastía Tang — el chino tenía cuatro categorías tonales: Píng (平), Shǎng (上), Qù (去) y Rù (入). El tono entrante (入声) no era una curva melódica sino una categoría estructural: todas sus sílabas terminaban con una consonante oclusiva breve (-p, -t o -k).
La escisión de la sonoridad — una regla para gobernarlas todas
El chino medieval tenía muchos pares de consonantes iniciales sonoras/sordas. Las sonoras desaparecieron dejando una huella duradera: las sílabas con inicial sonora desarrollaron un registro grave, las de inicial sorda desarrollaron un registro agudo. Esta es la escisión Yin-Yang (陰陽分化).
El caso cantonés: 9 tonos (o 6+3)
El cantonés es el ejemplo canónico. Seis tonos vivos son el resultado de la escisión Yin-Yang de Píng/Shǎng/Qù — 6 tonos de contorno. El cantonés también conservó el tono entrante, produciendo 3 tonos marcados. Total: 9 tonos.
El mandarín: 4 tonos, el tono entrante desapareció
El mandarín estándar simplificó dramáticamente. Las consonantes iniciales sonoras desaparecieron pronto; el tono entrante perdió sus oclusivas finales y sus sílabas se redistribuyeron casi aleatoriamente en los cuatro tonos restantes.
El cantonés conserva con una fidelidad excepcional las finales y las categorías tonales del chino medieval, pero sus nueve tonos no son simplemente los cuatro tonos Tang duplicados. Ocho proceden de la escisión Yin-Yang; el noveno es un desarrollo posterior, interno al yue, en el que la duración vocálica dividió el tono entrante superior (陰入) en 陰入 y 中入.
Min nan: 7 u 8 tonos, el tono entrante vivo y duplicado
El hokkien/taiwanés (闽南语, min nan) conservó el tono entrante con sus oclusivas finales intactas (-p, -t, -k). Como el cantonés, aplicó la escisión yin-yang también al tono entrante, dando dos tonos entrantes (陰入 y 陽入). Los demás tonos sufrieron nuevas fusiones y escisiones, hasta una base de 7 tonos en el min meridional estándar. El min nan es célebre además por su sistema de sandhi: en el habla natural el tono de una sílaba cambia según su posición en el sintagma, de modo que quien aprende debe memorizar para cada palabra tanto el tono de cita como el de sandhi.
Hakka, wu y el espectro completo
Las hablas hakka (客家话) suelen tener de 5 a 7 tonos, y algunas variedades conservan el tono entrante. El wu (吴语, shanghainés incluido) mantuvo las iniciales sonoras más tiempo que ninguna otra rama sinítica importante, de modo que la escisión yin-yang sigue siendo allí parcialmente audible. Algunas hablas wu cuentan 7-8 tonos. Los lingüistas describen a veces el wu como una instantánea viva de cómo sonaba el contraste de sonoridad del chino medio.
El cantonés conserva las codas y las categorías tonales del chino medio con fidelidad inusual, pero sus nueve tonos no son sencillamente los cuatro de la época Tang duplicados. Ocho proceden de la escisión yin-yang; el noveno es un desarrollo posterior, interno al yue, en el que la duración vocálica escindió el tono entrante superior (陰入) en 陰入 y 中入.